01 · Lo esencialUna película viva sobre tus dientes.
La placa bacteriana es una capa pegajosa de bacterias que se forma sobre los dientes después de comer. No se ve fácil, pero está ahí — y es la causa directa de las caries y de la inflamación de las encías.
Mientras la placa es blanda, el cepillo y el hilo la quitan sin problema. El problema es el tiempo: si se queda, en unas 48 horas se mineraliza y se convierte en sarro, que ya no sale en casa y tiene que removerlo el odontólogo. Por eso lo importante no es solo cepillarse, sino llegar a los lugares donde la placa se esconde.
Cerca de un tercio de la superficie de tus dientes queda "tapada" por el diente vecino. El cepillo no entra ahí: ese tercio es trabajo del hilo dental.
02 · Zona 1El margen de la encía, sobre todo en los molares.
La línea donde el diente se encuentra con la encía es una de las zonas más difíciles de limpiar, y más todavía en los molares del fondo. Al cepillo le cuesta acceder ahí, así que la placa se acumula justo en ese borde — el mismo lugar donde empiezan la gingivitis y muchas caries.
Por eso la técnica de cepillado apunta el cepillo a 45° hacia el borde de la encía: para que las cerdas entren en ese surco en lugar de pasar de largo.
03 · Zona 2Entre un diente y otro.
Entre los dientes quedan atrapadas partículas de comida y placa, y es justo donde el cepillo no llega por más buena técnica que tengas. Como un tercio de la superficie dentaria está bloqueada por el diente de al lado, esa zona solo se limpia bien con hilo dental (o cepillos interdentales en espacios más anchos).
Si usás hilo una vez al día, atacás justo la zona donde aparecen la mayoría de las caries entre adultos. Es el hábito que más caries previene después del cepillado.
04 · Zona 3Los surcos de la cara de masticación.
La parte de arriba de muelas y premolares tiene surcos profundos y estrechos. Son perfectos para triturar la comida… y también para acumular placa, porque las cerdas del cepillo no entran en ellos. Esta es, de hecho, la zona donde más frecuentemente se encuentran caries, sobre todo en niños y adolescentes.
Cuando esos surcos son muy marcados, existe un tratamiento preventivo simple — los sellantes — que los "rellena" para que la placa no se meta. Lo explicamos en otra columna.
05 · Qué hacerCómo se controla, en la práctica.
- Cepillado a 45° en el borde de la encía.
- Hilo dental una vez al día.
- Limpiezas profesionales periódicas.
- Sellantes en muelas con surcos profundos.
- Solo cepillarse, sin hilo.
- Pasar el cepillo "de plano", rápido.
- Dejar la placa más de un día.
- Esperar a que duela para consultar.
La placa se forma todos los días: no se trata de eliminarla para siempre, sino de no dejar que se quede. Con cepillo, hilo y controles, esas tres zonas dejan de ser un problema.