01 · Lo esencialCasi todo empieza en la encía.
Las enfermedades de las encías no aparecen de un día para el otro. Empiezan con algo tan común como la placa bacteriana acumulada en el borde de la encía, y, si no se controla, avanzan por etapas: primero gingivitis, después sarro y, con el tiempo, periodontitis.
La buena noticia es que ese camino se puede frenar en cualquier momento — y cuanto antes, mejor. La clave está en reconocer las señales temprano y no esperar a que duela, porque la encía suele avisar mucho antes con cambios fáciles de pasar por alto.
La gingivitis es reversible: si se quita la placa a tiempo, la encía vuelve a estar sana. La periodontitis, en cambio, deja secuelas — por eso interesa actuar en la etapa temprana.
02 · La señal tempranaGingivitis: cuando la encía se inflama.
La gingivitis es la inflamación de las encías causada por la placa bacteriana que se acumula sobre los dientes y el borde de la encía. Es la etapa inicial y, por suerte, la más fácil de identificar.
Las señales son bastante claras: las encías se enrojecen, se inflaman, se vuelven sensibles al tacto y pueden sangrar durante el cepillado. Mucha gente piensa que ese sangrado es normal o que conviene cepillar más suave en esa zona — y es justo al revés: el sangrado es la encía pidiendo que le quites la placa que la está irritando.
Si la encía sangra al cepillarte, no dejes de limpiar esa zona: limpiala bien (con buena técnica e hilo dental). En general, con higiene constante el sangrado mejora en una o dos semanas. Si no mejora, es momento de consultar.
03 · Si no se controlaCuando la placa se endurece y se vuelve sarro.
Cuando la placa bacteriana no se elimina correctamente, con el tiempo se mineraliza y forma depósitos duros y amarillentos: el sarro. A diferencia de la placa, el sarro ya no sale con el cepillado en casa — tiene que removerlo el odontólogo mediante una profilaxis dental profesional (la limpieza que hacemos en consulta).
Ese sarro mantiene la encía irritada de forma permanente y crea el ambiente para que la inflamación avance por debajo, hacia los tejidos que sostienen el diente. Esa etapa más avanzada es la periodontitis, y a diferencia de la gingivitis puede dejar daño que no se revierte. Por eso el objetivo siempre es cortar el problema antes: que la placa no llegue a convertirse en sarro.
04 · Mayor riesgoEl embarazo, un momento para cuidarse más.
Durante el embarazo se producen cambios hormonales que pueden aumentar la susceptibilidad a ciertas enfermedades bucales como caries, gingivitis y periodontitis. Suele observarse un incremento de bacterias asociadas a la enfermedad periodontal — como Prevotella — junto con una mayor vascularización y sensibilidad de las encías, lo que favorece su inflamación.
No hace falta alarmarse, sí cuidarse un poco más: controles odontológicos periódicos, una buena higiene bucal diaria y seguir las recomendaciones del profesional alcanzan para prevenir complicaciones y conservar la salud oral durante todo el embarazo.
05 · Cómo lo tratamosQué hacemos en Dentalia.
Nuestro equipo puede diagnosticar, prevenir y ayudarte a controlar estas enfermedades a través de controles periódicos, educación para la salud, profilaxis profesional e indicación de agentes químicos específicos para tus necesidades. Entre los productos que más usamos:
A esto se suma una amplia gama de productos para la higiene bucal diaria. Pero ningún producto reemplaza lo básico: cepillado con buena técnica, hilo dental y controles periódicos. Sobre esa base, los agentes químicos son un refuerzo que indicamos según lo que cada persona necesita.
- Cepillado a 45° en el borde de la encía.
- Hilo dental una vez al día.
- Profilaxis profesional periódica.
- Consultar apenas notás sangrado.
- Dejar de limpiar donde sangra.
- Pensar que el sarro se va con el cepillo.
- Esperar a que duela para venir.
- Bajar la guardia durante el embarazo.
Si hace tiempo que no te hacés una limpieza, o si notás que las encías te sangran o están inflamadas, escribinos y coordinamos un control. Cuanto antes se trata, más simple es.